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Los nuevos caminos del eBook y del texto electrónico. Evolución histórica y social

Hoy utilizamos una nueva terminología, llamamos a los libros eBook, a las historias e-novel o e-literature, palabras que nosotros mismos hemos generado y que seguimos ampliando, aunque a menudo no conseguimos interpretarlas correctamente. En nuestra cultura contemporánea, hemos presenciado también el paso de la escritura gráfica a diferentes formas no materiales de textos de uso cotidiano como los SMS, correo electrónico, blogs o programas de vídeo con escritura vinculada, colectiva.

Los tiempos siguen cambiando. La evolución siempre viene generada por la necesidad vital de crear, de innovar, y en consecuencia nuestros hábitos de consumo también se ven modificados. Esta circunstancia en el ámbito de la escritura viene marcada por necesidad de comunicar a los demás nuestras inquietudes, lo cual nos ha llevado a buscar y mejorar formas cada vez más concretas y directas de expresión, hasta llegar al punto actual en el que nos encontramos, donde los lectores se convierten en escritores o incluso coautores de las obras que consumen, invirtiendo los roles a través de sistemas interactivos digitales.

Este proceso de evolución en busca de nuevas de formas para mejorar nuestra comunicación y nuestras capacidades expresivas convirtió a los libros en eBook, contenedores de múltiples informaciones, tanto textuales como figurativas, un complejo conjunto de textos inmateriales, digitales, que a veces pueden contener imágenes, enlaces y también vídeo.

Sin embargo nuestra capacidad para relacionarnos con todos estos medios se complica porque dichos instrumentos de escritura evolucionan a una velocidad excesiva. Los cambios de software, sus licencias y sus actualizaciones nos obligan necesariamente a renovar nuestros usos y aplicaciones constantemente.

¿Cómo hemos llegado a los eBooks de hoy?

A partir de los años ‘80 con las Seis propuestas para el próximo milenio o Lecciones Americanas del escritor italiano Italo Calvino comenzó el debate sobre el futuro de los libros, y cómo la tecnología electrónica habría podido influir en la escritura de un texto, hasta ese momento en papel.

En la obra póstuma de Calvino, producto literario de las lecciones que hubiera de impartir en Harvard se desarrollan seis, mejor dicho cincos conceptos que para hablar actualmente de eBook siguen siendo muy importantes y necesarios.

“1. LA LEVEDAD

Alas renovadas para la literatura del nuevo

milenio

Explicación del autor:

Con el ánimo de liberar a la literatura del peso, tanto en el ámbito subjetivo como

objetivo y alejarla de la pesadez del relato, del lenguaje, de lo rotundo, lo grave,

lo serio, lo denso, lo frívolo, lo vago, lo impreciso y la vacuidad de sus formas,

el autor, a través de un grandioso y maravilloso universo metafísico,

deleitosamente matizado de alegorías, metáforas imágenes, sugestiones,

cosmovisiones, símbolos, evocaciones, abstracciones, mitología y fantasía,

propone la levedad, considerada como un valor, como reacción al peso de vivir,

asociada “con la precisión y la determinación, no con la vaguedad y el

abandonarse al azar”, como un rasgo de capital importancia para que la literatura

se revitalice y renueve, y pueda emprender un vuelo seguro con las alas de la

ligereza para que ingrese y se sostenga en el actual milenio, confundido por la

algarabía de lo pragmático y lo utilitario.

2. LA RAPIDEZ

Velocidad mental para la literatura del

nuevo milenio

Explicación del autor:

La rapidez (que no desconoce a la dilación), concebida como relación entre

velocidad física y velocidad mental, y que involucra conceptos como movimiento,

brevedad, tiempo, sucesión rápida de hechos, discurrir, razonamiento, rapidez y

concisión de estilo, rapidez de estilo y de pensamiento como agilidad, movilidad

y desenvoltura (matizados de divagaciones o digresiones ya que éstas permiten

aplazar la conclusión) y preferencia por las formas breves pero esenciales, entre

otros, es un valor que debe animar el quehacer literario de nuestros tiempos, es

decir, la literatura del presente milenio.

3. LA EXACTITUD,

El ideal para superar la “peste del lenguaje”

Explicación del autor:

La exactitud es el valor literario apropiado para superar el uso aproximativo,

casual y negligente del lenguaje, y superar la peste del lenguaje y de las imágenes

que, además de la literatura, afectan la vida de las personas.

4. LA VISIBILIDAD

El valor para no perder el poder de la

imaginación y de la fantasía

Explicación del autor:

La visibilidad nos advierte del peligro de perder la facultad de pensar, enfocar y

escribir imágenes visuales, de perder el poder de la imaginación originada en la

“alta fantasía”.

5. LA MULTIPLICIDAD

El ideal de la novela como enciclopedia

Explicación del autor:

El ideal de la novela enciclopédica o hipernovela como red de conexiones entre

los hechos y las cosas del mundo, en donde se integren el yo individual con el yo

de los otros, “para hacer hablar a lo que no tiene palabra, al pájaro que se posa en

el canalón, al árbol en primavera y al árbol en otoño, a la piedra, al cemento, al

material plástico...”

La sexta propuesta para el nuevo milenio era la de la Consistencia pero Calvino no llegó a escribir sobre esta sexta cualidad anunciada. Murió en 1985, antes de desarrollarla y a punto de viajar a Estados Unidos, donde debía presentar sus seis conferencias magistrales en la Universidad de Harvard.

Ya muchos teóricos de los nuevos medios de comunicación, como lo fue en Las lecciones americanas el escritor italiano Calvino, empezaban a realizar libros hipertextuales capaces de ser leídos saltando de un capítulo a otro sin seguir un orden específico de lectura o de páginas.

Las obras que se citan como precursoras del hipertexto son innumerables, pero entre ellas podemos destacar: Finnegan’s Wake de Joyce, Pale Fire de Nabokov, El Castillo de los destinos cruzados o Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino, Rayuela de Julio Cortázar o muchas de las Ficciones del conocido autor Borges. Todas estas obras destacarían por su peculiar estructura narrativa y por ofrecer distintas lecturas no secuenciales.

Por su parte, Italo Calvino denomina a algunas de sus obras hipernovelas. Por ejemplo, en El castillo de los destinos cruzados, utiliza las cartas del Tarot para narrarnos 12 historias que se entrecruzan y que estructuran el argumento de la novela. Cada carta es utilizada en más de una historia y transmite diferentes significados según la historia a la cual pertenece. [i]

Una historia nos lleva a otra historia, y mientras un huésped del castillo avanza en su historia, otro avanza en dirección opuesta, ya que las historias contadas de izquierda a derecha o de abajo a arriba, pueden ser leídas de derecha a izquierda y de arriba a abajo, y viceversa. La misma carta, presentada en otro orden , cambia su significado.

En Si una noche de invierno un viajero, Calvino organiza la obra como una serie de relatos entrelazados a modo de hipertexto. El lector comienza a leer diez veces una novela que no termina nunca.

Otra curiosidad es que describe a un personaje que no lee novelas, sino que las transcribe electrónicamente en forma de listas de palabras y las ordena atendiendo a la frecuencia de su aparición. Teniendo en cuenta esta estadística, el personaje es capaz de saber de qué trata una obra.

Así pues, el personaje vendría a sustituir la lectura secuencial por una especie de lectura digital.

Por su parte, Rayuela de Julio Cortázar es una novela estructurada en 155 capítulos que se pueden leer de forma lineal o siguiendo una carta de navegación que propone el autor, según el “Tablero de Dirección” o Tabla de Instrucciones que precede a la novela.

El propio autor dice sobre Rayuela, que: “A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo, es dos libros”.

El primero se lee de forma lineal hasta el capítulo 56, el segundo se lee a partir del capítulo 73, siguiendo el orden que se indica al pie de cada capítulo. Se trata de un experimento literario similar al hipertexto para una novela de 155 nodos (capítulos) agrupados en 3 bloques guiados, así el lector puede elegir ese camino.

Para los seguidores de la crítica literaria hipertextual, el hipertexto permite hacer real la concepción de texto abierto que defendían algunos teóricos como Barthes, que separaba la obra como entidad física del texto como objeto inmaterial dando preeminencia a éste último y, sobre todo, al lector. También las ideas de Foucault de analizar el texto no en función del autor, sino de la obra en un contexto; la transtextualidad en el caso de Genette; o la poética dialógica de Bajtín con su propuesta de aproximarse al discurso desde una situación pragmática que tenga en cuenta el autor, el lector y el texto en relación con otros textos anteriores e incluso su propuesta de novela polifónica.

Todas estas ideas han sido analizadas detalladamente por los teóricos de la crítica hipertextual. Para Landow, “La misma idea de hipertextualidad parece haber tomado forma al mismo tiempo aproximadamente en que se desarrolló el post estructuralismo, pero sus puntos de convergencia tienen una relación más estrecha que la mera contingencia, ya que ambos surgen de una insatisfacción con los fenómenos asociados al libro impreso y al pensamiento jerárquico”.

Según Landow, todas estas teorías vendrían a confluir en el hipertexto, ya que éste permite poner un texto en relación con otros textos, analizarlo en un contexto y unir obras literarias distintas, aunque se hallen separadas en el espacio y el tiempo.

Este excurso temporal, histórico y a veces diacrónico es necesario cuando tenemos que hablar de las nuevas formas de textos electrónicos, en primer lugar porque los hipertextos y los eBooks son textos que nacen desde una idea narrativa similar, y ambos se desarrollan con las nuevas tecnologías a partir da un borrador hipertextual.

A partir del 1455, año de la primera impresión de la Biblia de Gutenberg en su taller de Maguncia las etapas tecnológicas han sido numerosos, y por eso nosotros tenemos que recordar que un libro electrónico no es un libro de papel, que tiene otro aspecto, forma y además hace del contenido su primero sujeto.

Una breve y necesaria historia del eBook

La creación del eBook está fechada en los últimos años noventa, a raíz de la aparición creciente de sitios comerciales que vendían libros en línea, y que con el tiempo fueron proporcionando transcripciones de libros en formato digital.

El nacimiento de los primeros elementos que permitieron la existencia de los dispositivos de lectura electrónica son un poco más antiguos.

En 1968 Alan Kay concibió la idea de un dispositivo, que él llamó el Dynabook, que se supone que es un ordenador personal y un portátil interactivo, de fácil acceso, un libro.

Un paso importante en la historia del e-libro está representado por el interés en los textos literarios en formato electrónico generado por el Proyecto Gutenberg (http://www.gutenberg.org/).

 

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1(Project Gutenberg imagen del autor)

Un nombre importante fue el de Michael Hart. En 1971, cuando todavía era estudiante, tuvo la posibilidad de utilizar un equipo caro y potente (Xerox Sigma V), que decidió explotar para el archivado, la recuperación y la investigación de la información contenida en las colecciones de bibliotecas en todo el mundo con el fin de extender, mediante la explotación de las posibilidades ofrecidas por la tecnología digital, el Patrimonio cultural de la Humanidad a tantas personas como fuera posible.

El Proyecto Gutenberg es la primera biblioteca digital en el mundo, desarrollada por Hart con el fin de crear un acervo de libros electrónicos gratuitos a partir de volúmenes que existen físicamente. Hart digitalizó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer libro electrónico de la historia. Este proyecto cuenta ya con 36,000 títulos.

El Proyecto Gutenberg ha trabajado hasta ahora textos libres de derechos de autor codificado todo en el Plain Vanilla ASCII (formato ASCII de siete bits), el más bajo denominador común en lo que respecta a la transmisión de datos en la gran mayoría de los equipos existentes.

Es en 1985 cuando “se funda The Voyager Company, firma pionera en producción de CD-ROM multimedia. En 1991 la firma inició el proyecto Libro Extendido, que consistía en trasladar la experiencia de lectura de un libro físico a la pantalla de una computadora, agregando información adicional de la obra y del autor. En enero de 1992 lanzó los primeros títulos: Guía del viajero intergaláctico, de Douglas Adams; Alicia Anotada, de Martin Gardner, y Parque Jurásico, de Michael Crichton” (J. Sánchez Onofre, El Economista 2011).

En 1986, Franklin Electronic Publishers, Inc., con sede en Burlington, Nueva Jersey creó el primer dispositivo que se podía conectar a un dispositivo lector de libros electrónicos, pero que en realidad era un diario electrónico avanzado que podría sostener un diccionario digital. Más tarde se hicieron obras de referencia para los profesionales y hombres de negocios, agenda integrada.

En julio de 1990 y 1991, respectivamente, Sony introdujo en el mercado japonés y en de los EE.UU. el Discman Sony Data, un innovador escritorio y reproductor de CD de 8 cm CD-ROM equipado con una pantalla LCD de 3,4 pulgadas cuyas capacidades combinan la lectura de discos compactos de audio y de CDs de vídeo que contienen también textos. Entre 1990 y 1994 se produjeron cerca de 300.000 títulos de libros para el Discman Formato de fecha.

En el 1993 nace Digital Book Inc, creada por el poeta y escritor Zahur Klemath Zapata, que ofrece los primeros 50 libros digitales almacenados en disquetes bajo el formato DBF (Digital Book Format).

Es en 1995 cuando Amazon.com, la primera gran librería en línea dirigida por Jeff Bezos, ve la luz. Tenía un catálogo con más de 200,000 títulos que se podían pedir también por e-mail.

El primer sitio dedicado especialmente al lector de libros electrónicos fue el Rocket eBook producido por NuvoMedia, una empresa fundada en 1998 con el apoyo del capital Ventures, Bertelsmann y Barnes & Noble.

 

El Softbook presenta características similares al lector de la Rocket excepto por la presencia de un módem interno que permite descargar directamente desde Internet los libros electrónicos en el dispositivo, y tener 6 horas de rendimiento para más de 100,000 páginas de lectura. En los mismos años aparecen los primeros vendedores de e-books en inglés, como eReader.com y eReads.com.

El 14 de marzo de 2000 tiene lugar seguramente unos de los eventos más importantes en esta historia: cuando Stephen King liber publicó su novela “Riding the Bullet” exclusivamente en la red por una suma de dos dólares y medio, confiando la venta a varios sitios que comercializan libros en línea, y durante las primeras 24 horas que estuvo disponible se descargaron alrededor de 400,000 copias.

Este caso sin duda ha creado un precedente para el uso, y la aparición cada vez más frecuentes de libros y autores accesibles en la red.

Desde aquí Microsoft lanza Microsoft Reader, un programa para leer libros electrónicos bajo el formato LIT, mientras que en 2001 empieza su actividad el sitio TodoeBook.com, el primero en comercializar libros electrónicos en español.

A día de hoy TodoeBook mantiene sus ventas por las nubes como propiedad comercial de Publidisa (Publicaciones Digitales S.A.), empresa española pionera en la aplicación de las Nuevas Tecnologías en el Sector Editorial.

A partir de 2004 hasta el 2010, han salido todos los años muchos dispositivos de lectura con diferentes características como el: Sony LIBRIé (2004), Sony Reader (2006), Kindle (2007), y Kindle DX (2009).

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En 2010 Kindle 3 sale al precio de 139 dólares y al mismo tiempo Apple comercializa la tableta iPad con la aplicación iBooks que condiciona el diseño de los eBooks.

Google lanza Google eBookstore, que inició con un catálogo de 3 millones de títulos.

Desde el 2011 hasta ahora 2013, sigue la producción de tabletas con sistema operativo Android 4, iOs, y Microsoft Windows con aplicaciones para leer libros en diferentes formatos.

Los precios de los dispositivos bajan, el Kindle Fire se propone como alternativa a las tabletas con nuevas pantallas, mientras en Alemania se presenta el nuevo eReader TXTR Beagle, el más barato en comercio.

El eBook no es un Libro Electrónico

¿Entonces qué es un eBook?

Para aquellos que tienen un conocimiento básico del idioma Inglés, parece que el eBook palabra es “auto-explicativa” que no necesita ninguna explicación.

Es la palabra que se obtiene de la contracción de “electrónica” y “libro”, que significa un libro de tipo electrónico, digital. El eBook, entonces, puede definirse como la versión digital del libro pero con diferentes formatos. Así que éste es un archivo y puede ser leído a través de una serie de dispositivos, desde ordenadores a tablets o smartphones, por el lector de libros electrónicos o eReader, o lectores de libros electrónicos ocasionales.

Un libro electrónico puede contener principalmente texto, con o sin imágenes o elementos multimedia como audio y video, en este caso, se llaman libros enriquecidos o aumentados.

¿Cómo puedo leer un libro electrónico?

Para leer un libro electrónico necesitas un dispositivo adecuado para su formato electrónico. Los ordenadores permiten típicamente leer todos los formatos, pero, obviamente, lo ideal para leer un libro electrónico son los lectores de libros electrónicos además de las tabletas.

Los primeros son la mejor opción para leer un libro electrónico basado en texto (hacen justamente eso y lo hacen muy bien), gracias a la tecnología de tinta electrónica: pantallas que imitan la experiencia de leer el diario, que no están retroiluminados, por lo que no cansan la vista, y se puede leer al aire libre, ya que no reflejan la luz como con las pantallas LCD. El principal responsable de ello son las pantallas eInk.

Pero necesitamos tener cuidado al elegir un lector de libros electrónicos, por ejemplo tener bien claro cuántos y qué formatos soporta.

Las tabletas más conocidas y extendidas son las de Apple y Samsung. Estos dispositivos son más versátiles (por contra ofrecen más oportunidades para la distracción de la lectura de tu libro electrónico) Permiten navegar por Internet y tienen muchas otras funciones a través de aplicaciones especiales, entre ellas , varias que permiten también leer un libro electrónico.

Los textos comprimidos son más adecuados para el caso de eBook que hacen un amplio uso de gráficos, tales como cómics, y elementos multimedia, como el libro enriquecido.

La tableta permite la lectura de los formatos más populares, pero es importante saber qué aplicación se debe utilizar para cada uno de ellos.

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